Mostrando entradas con la etiqueta Fotos curiosas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fotos curiosas. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de mayo de 2011

Saltamontes

Parece insignificante, de movimiento errático e impreciso, frágil y toscamente articulado. Pero desde nuestra visión antropocéntrica de las cosas, perdemos de vista el concepto relativista de las medidas. No nos asombra que un ser cientos de veces más pequeño que nosotros pueda saltar incluso por encima nuestra, no nos preguntamos qué clase de mecanismo impulsa con tal energía. No nos asombra el uso que hace de ese par de antenas aparentemente estéticas, ni su color de camuflaje...
La naturaleza nos parece simple, caprichosa a veces en nuestra percepción superficial de lo que nos rodea. No nos agachamos a examinarla, a estudiarla, a plantearnos el porqué es así y no de otra manera. Vivimos en una continua carrera que se acelera sin cesar y en la que cada vez hay menos tiempo para mirar a los lados del camino.
Y nos perdemos lo maravilloso de lo simple, la complejidad de lo aparentemente sencillo. Reduzcamos el microscopio, o agrandemos el telescopio y salgamos de nuestra propia órbita. Sacudámonos la inercia pretenciosa de medirlo todo en base a nosotros.
"El hombre es la medida de todas las cosas...", dijo Protágoras...
"Lamentablemente", digo yo...




sábado, 5 de septiembre de 2009

El porqué de la foto del perfil

La foto del perfil tiene un porqué. Esta imagen que veis a la izquierda es la escultura principal del Parque Gustav Vigeland, en Oslo. En internet podréis encontrar fotos desde diferentes puntos de vista, pero pongo esta porque la sacamos nosotros en nuestra luna de miel y así nadie se quejará por derechos de autor.
El Parque Vigeland es de una belleza apabullante. No, no pondré fotos del resto de esculturas porque os recomiendo ir a verlo en persona. Yo no soy un entendido en arte, ni siquiera aficionado, vamos que no tengo ni pajotera idea. Sin embargo este parque te inspira por sí solo. Vigeland hacía esculturas sobre la vida, y así podemos encontrar estatuas de las personas en diferentes estados de la vida y sus relaciones con los demás. Padres y niños jugando o discutiendo, niños jugando entre sí, ancianos con nietos, parejas peleándose, parejas amándose (algunas estatuas se ven al pie del monolito y cada una tiene un significado especial).
Particularmente me gustó una serie de esculturas que formaban un bucle, un círculo cerrado que llamaría nuestro amigo Clostridium, aunque estaban dispuestas en una plaza cuadrangular. En ellas se representa la vida de una persona y un árbol, juntos, primero de jóvenes, luego pasando por las diferentes etapas de la vida y la última escultura un anciano que prácticamente se confunde con el tronco del árbol. Simboliza el ciclo de la vida y de cómo volvemos a la naturaleza y salimos de ella.
El monolito central, como su nombre indica, está hecho de una sola piaza. Ese enorme cilindro es una sola piedra. cincelada y moldeada por la mente de un hombre que quiso representar la Vida en un parque.
Si os fijáis bien la columna son una serie de cuerpos entrelazados, un amasijo caótico de almas no se sabe sin luchando por ascender, compitiendo entre ellas o ayudándose a subir. Un examen más detellado nos hace ver que los cuerpos más jóvenes, los niños, buscan la cúspide mientras que los ancianos reposan en la base; se puede interpretar como que la juventud se abre paso o bien que los ancianos forman la base sobre la que se apoyan las nuevas generaciones.
Pero el caso es que bajo el aparente caos inicial subyace un orden necesario. Es un ejemplo de orden caótico, de caos ordenado. Si estuviéramos dentro de esa marea de cuerpos, todo nos parecería un caos impredecible y sin sentido. Desde fuera, se aprecia el orden. En la mente del escultor el orden está más claro aún.
Me pareció una metáfora de la vida misma, sumergidos en ella a veces todo nos parece caótico. Si pudiésemos vislumbrarlo todo desde fuera, nos maravillaríamos ante un caos necesario para mantener el orden.
Para finalizar, la foto del perfil es esta misma pero colocando la escultura tras el sol, sumiéndola en una penumbra que hace más difícil aún apreciar la realidad. Es la forma en que ven la vida aquellos que, como en el mito de la caverna de Plantón, se empeñan en seguir mirando a las sombras.
Vivimos en la Caverna de Platón, mirando a la Sombra del Monolito. Mi idea es intentar mirar al monolito desde otro punto de vista. Un monolito que puede ser una torre. Una Torre del Caos.

domingo, 15 de marzo de 2009

Vikingos


Stavkirke. Así se llaman estas iglesias noreuropeas de las que sólo se conservan unas decenas en Noruega. Se les llama erróneamente Iglesias Vikingas, por los dragones que adornan su fachada. En realidad, todos sabemos que los vikingos no eran muy cristianos que digamos. El cristianismo llegó a Escandinavia allá por el siglo IX, cuando se comenzaron a construir estas iglesias. La gente del lugar aceptó de buen grado la nueva religión, pero seguían incluyendo iconos de sus creencias, como los dragones. Era una forma de decir: "Si, si, lo que digáis pero yo pongo esto por si acaso".
Cuando estuvimos en Noruega nos indicaron que en los últimos años había surgido un grupo violento que quemaba estas iglesias. Se hacían llamar los Nuevos Vikingos o algo así y reclamaban el más puro nacionalismo, volver a las raíces vikingas y acabar con todo aquello que contaminó su historia.
Flaco favor le hacen a los pobres vikingos, a los que la industria cinematográfica han presentado como bárbaros sin corazón ni piedad que arrasaban todo aquello que encontraban a su paso. Y, para que discutirlo, un poco bárbaros si que eran, pero a ver cómo estaríamos nosotros de malhumorados en una tierra infértil (el 95% del suelo Noruego es infértil) y con más frío que pelando rábanos a las 7 de la mañana en enero. Y para los recursos que tenían lograron expandirse, llegar a América y sembrar el pánico en Europa. Incluso llegaron a Sevilla subiendo por el Guadalquivir (y le prendieron fuego de paso, año 844). Claro que cuando llegó el verano y vieron el percaz dijeron: "vámonos de aquí que con estas pielas que llevamos nos cocemos vivos aquí, "mi arma"".
Tras llegar hasta el Mar Negro y el Mar Caspio, tras infundir el terror en el mediterráneo y en los grandes río Europeos, los vikingos fueron languideciendo a partir del siglo x, aunque sus descendientes llegaron a fundar ciudades como Kiev e instaurarse en regiones como Normandía.
Bueno, saliendo un poco del círculo metafísico de las últimas entradas, hoy me he puesto un poco a recordar nuestro viaje a Noruega, así que le dedico esta entrada a este pueblo guerrero de finales del primer milenio, a pesar de que estén furiosos por arrebatarles la primicia del descubrimeinto de América (vale llegaron cinco siglos antes que nosotros, pero no es lo mismo llegar que anunciar, ojo).
Y no tenían cuernos en los cascos!

sábado, 10 de enero de 2009

Lafayette



Galerías Lafayette de París. La cúpula es muy conocida, pero además en Navidad le colocan los bolondros ésos colgando y desde abajo parece que te caen encima

lunes, 5 de enero de 2009

Geometría en la naturaleza



Saqué estas fotos hace tiempo de una de las plantas que por arte de birbiloque crece en nuestro arriate del patio; ese arriate es como una cajón sorpresa en el que de vez en cuando aparece una planta nueva, una flor distinta o champiñones por doquier. Eso sí, siempre con el permiso de Zizu, que, fiel a la cabezonería que le distingue, salta la pequeña valla que hemos puesto para escarbar y hacer agujeros enormes que arrasan con todo bicho viviente, animal, vegetal o funghi, me atrevería a decir que incluso bacteriano.
En fín, me llamó la atención las cinco puntas amarillas y luego las tres moradas superpuestas sobre llas anteriores. Sale en primavera, esperemos que en unos meses veamos nuevas, es una enredadera y la verdad es que bastante fuerte porque ha invadido una de las esquinas en plan salvaje

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails