Mostrando entradas con la etiqueta Pensamientos Caóticos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pensamientos Caóticos. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de octubre de 2011

Genios Nonatos

Imgen tomada del diaeconómico.

El amigo Gamar, que nunca deja de sorprenderme en sus entradas blogueras, me ha hecho retomar con su "Imaginación" un viejo pensamiento que siempre me ronda por la cabeza; esta vorágine de sociedades que el ser humano ha creado desde el principio de los tiempos ha sido el caldo de cultivo en numerosas ocasiones de mentes brillantes y genios sin parangón en la historia. Desde los anónimos que cambiaron las noches tenebrosas por el fuego salvador, que modelaron herramientas a golpe de pedernal, que adoptaron el sedentarismo como nueva forma de vida, hasta los actuales Einstein, Hawking, Sagan, y muchos más, pasando por Demócrito y Aristóteles, por el gran Leonardo da Vinci, el inconmensurable Miguel Ángel, y todos aquellos Keppler, Galileo, Cervantes, Shakespeare, Van Gogh, Tolstoi, Victor Hugo, Kant, Euler, Fournier, Laplace, Gauss, Fermat, Bernouilli, Darwin...Me quedo muchos en el tintero, pero mi intención no es hablar de ellos; sobre esto hay escrito largo y tendido. Hay menos escrito sobre los anónimos, pero se es consciente de que alguien en los albores de la humanidad aprendió a juntar dos ramitas y con eso dió calor a la humanidad para todo su futuro...Pero de lo que no hay nada escrito es de los Genios Nonatos.
¿Os habéis preguntado alguna vez cuanta gente en nuestra sociedad actual será un genio escondido que no ha podido desarrollar su potencial, bien por condicionantes sociales, políticos, económicos o culturales, bien por no descubrir su verdadera vocación y dejar un cerebro privilegiado siempre a la espera de despertar? ¿Cuanta gente con una capacidad potencial para cambiar el mundo ( a veces a mejor, a veces a peor) no se ocultará en alguna choza de un pais africano en una guerra olvidada, o entre el sistema de castas inamovibles de la sociedad hindú, o asfixiado en un correr sin pensar de nuestra sociedad consumista, o abrumado por la competencia feroz en la sociedad americana? ¿Cuantas mentes brillantes estará a oscuras en barrios marginales, en familias rotas, en entornos nocivos para el espíritu y por lo tanto sembrados en terreno estéril para una semilla que contiene un hermoso árbol?
¿Cuanta gente a lo largo de la historia habrá tenido ideas demasiado tempranas para su tiempo, demasiado atrevidas para su época o demasiado avanzadas para su sociedad? ¿Cuántas de estas ideas ni siquiera habrán sido formuladas ni escritas y hayan muerto con su creador sin llegar a conocer otra cosa que el cerebro atormentado del mismo?
A veces opino que el verdadero motor de la humanidad y de su futuro sería una máquina que detectara de forma inequívoca la mejor forma de desarrollar las cualidades de un individuo. Quizás yo me dedique a la ingeniería y hubiera sido un estupendo maestro de escuela. Esa máquina no sólo debería analizar la capacidad del individuo para ciertas tareas sino el grado de satisfacción del individuo cuando las ejecuta, porque puede que mi mente sea perfecta para dedicarme a la danza clásica pero mis inquietudes se decanten más por la pesca de altamar. Es decir, debería realizar un análisis de cada zona del cerebro, ponderar los resultados y decidir de qué forma puedo ser más feliz y a la vez útil a la sociedad.
Optimizaríamos la sociedad. Situaríamos a cada persona en el mejor puesto para desarrollarse personalmente y ayudar a la sociedad
A veces soy demasiado utópico. Pero quizás en un futuro muy muy lejano...

lunes, 29 de agosto de 2011

El Origen del Caos

Desde que puse la primera piedra de esta Torre he estado dándole vueltas a una entrada que reflexionara sobre los orígenes de mis tendencias caóticas y a la ciencia ficción. Son cosas distintas pero entrelazadas.

Cuando yo era aún un adolescente solíamos pasar largas temporadas de verano en Jaén, donde el insufrible calor del interior andaluz nos recluía sin remedio a toda la familia en la única habitación que tenía aire acondicionado, que por aquel entonces era un lujo. Uno de estos veranos, uno de mis maestros (a mi padre siempre le ha gustado más que le llamen maestro que profesor así que para mí, mis profesores de EGB fueron mis maestros) me dejó tres libros que conformaban una Trilogía. Eran unos libros de bolsillo que no me sonaban a nada, pero que mi maestro, de matemáticas, me dijo que me gustarían. Se equivocaba. No me gustaron. Me fascinaron, me sorprendieron, y expandieron de forma automática la visión de las cosas que hasta entonces tenía. Se abría un nuevo campo para mí; el de la ciencia ficción.

Estos tres libros se conocen como la Trilogía de las Fundaciones de Isaac Asimov: Fundación, Fundación e Imperio y Segunda Fundación. La forma de escribir de Asimov hace que los conceptos de ciencia ficción que se manejan en el libro parezcan cercanos y posibles, y para alguien que no había cumplido los quince años, descubrir la capacidad que puede tener el ser humano para jugar con su imaginación fue todo un regalo.

Me interesé de tal modo por el universo futuro que había creado Asimov que me leí gran cantidad de sus relatos concebidos como una historia de la humanidad desde nuestro presente hacia el futuro. Y en esta variedad de libros fui descubriendo aspectos desconocidos de la mente humana, del comportamiento social e individual, y de que, efectivamente, la historia se repite, aunque sea a escalas distintas y con puntos de referencia diferentes.Y entre sus páginas empecé a pensar sobre el comportamiento de los seres humanos a nivel individual y a nivel colectivo. De cómo lo primero es casi impredecible y lo segundo puede ser más o menos predecible en función de ciertos parámetros y si se tuvieran en cuenta todos y cada uno de ellos, además de la interrelación entre los mismos.

A base de mucho leer y conforme he ido caminando por la vida, he ido anotando y observando que todas nuestras acciones pueden tener consecuencias imprevisibles. Si bien puedes jugar con las probabilidades y estar seguro de que si lanzo una pelota hacia arriba, volverá a caer, hay muchos aspectos de la vida tan enredados que no somos capaces de ver las distintas relaciones de causa y efecto. Caminamos rápido, analizamos a posteriori y generalmente sólo tenemos en cuenta un par de variables cuando quizás haya cientos o miles.

El hecho de que mi maestro de matemáticas me dejara esos libros hace casi veinte años quizás sea el punto de partida de que hoy estés leyendo estas líneas en la Torre del Caos. Evidentemente hay muchos afluentes por medio, ya que si no se hubiera inventado internet tampoco tendría herramientas para crear la Torre.

Y curiosamente, los ciclos se cierran, porque esa persona que me dejó los libros ahora puede leer sobre este hecho. No comenta pero se que me lee. Y lo que para él fue un hecho sin más en su vida, para mi fue algo crucial y determinante. ¿Cuantas veces habremos hecho algo en la vida de forma cotidiana que sin embargo para otra persona ha marcado un hito en su historia? ¡ Que gran invento sería un mapa de la vida de cada uno donde pudiéramos marcar estos hitos y ver donde se cruza nuestra vida!

Este verano cuando he ido a casa de mis padres a pasar unos días me he encontrado a Don Roque por la calle, tan deportista como siempre. Don Roque fue mi maestro de matemáticas. Antes llamábamos a los maestros de Don aunque fueran cercanos y luego ya es dificil quitar la costumbre. He de darle las gracias, porque, al fin y al cabo, me enseñó el camino de las matemáticas y el de la ciencia ficción.
Al fin y al cabo, contribuyó al Origen del Caos que ahora rige mi universo

viernes, 12 de agosto de 2011

Actualidad veraniega

Ya os comenté en algunas entradas del año pasado (como aquí o aquí) por estas fechas que el mes de Agosto es propicio para que los políticos hagan de las suyas y tomen medidas que se diluyen entre el sopor veraniego y la dejadez vacacional. En Agosto desconectamos las noticias y todo se filtra entre la canícula estival dejando pocas impresiones entre nosotros. Quizás por eso el anuncio de que va a haber un Consejo Extraordinario a finales de Agosto donde la ministra de Economía va a detallar de donde va a recortar 5.000 millones de euros, no ha tenido mucho eco en los titulares de los periódicos. Aunque no creo que ese recorte afecte de nuevo a funcionarios y pensionistas, deberá ser algo más general para diluirlo entre todos de forma que el desgaste político sea mínimo. Tras las elecciones vendrá lo peor y lo dejo aquí por si acierto alguna: Subida del iva al 20% o más, nuevo recorte de sueldo a los funcionarios y nuevo frenazo a las infraestructuras. Atentos.



Por otro lado, aquí se ha decidido subir el precio del billete de metro un 50%. Ante las tímidas protestas, la todopoderosa Esperanza Aguirre alude a que muy poca gente usa el billete individual (entonces ¿para que sube el billete?, me pregunto yo). Claro, subir los abonos mensuales sería muy impopular en plena carrera por las elecciones. Acordaos de este post en Enero cuando suban los abonos también.



Como colofón a la incongruencia general, con la visita Papal se ha ofrecido a los peregrinos un abono descuento de hasta el 80% en el billete de metro. Que no digo yo que no les den un abono a los pobre peregrinos pero porque no se ha ofrecido ese descuento a los 500.000 parados que hay en Madrid tal y como ha solicitado el Consorcio de Transportes?



Vamos, que a unos les suben el precio para que a otros les cueste más barato.



Hay polémica servida con la visita de Susan (Su Santidad) a la capital. No me apetece entrar en polémicas referentes al gasto público que va a generar la visita porque tampoco conozco los beneficios que va a aportar a comerciantes y hosteleros y no me gusta hablar sin conocimiento. Al menos los doscientos confesionarios que han colocado en el Retiro habrán hecho rico a algún carpintero. Y al menos los periódicos tienen algo de que hablar.



Se prepara una nueva tormenta política, económica y social, queridos amigos de la Torre. La crisis parece que no ha pasado su peor momento y el final de año me da en la nariz que va a traer pocas esperanzas para el 2012

sábado, 23 de julio de 2011

Les misérables

He de dar gracias a Angelical y al pequeño grupo de la Travesía Literaria. El año pasado compartí algunas estaciones aprendiendo nuevos estilos literarios y formas de expresarse. Siempre he pensado que en la diversificación está la maestría y como aficionado a la lectura en general, me sentía con la necesidad de explorar senderos distintos al de la ciencia ficción. Sumergirme en el Romanticismo fue algo inesperado para mí; la visión errónea de simples relatos excesivamente azucarados, empalagosos e idílicos quedó tambaleante al leer el Conde de Montecristo. Edgar Allan Poe siempre me había cautivado, Jane Eyre me sorprendió y La Dama de las Camelias me descolocó...entre las farragosas descripciones, entre los párrafos densos y eternos, se escondían multitud de adjetivos desconocidos, reflexiones profundas acerca de la sociedad, el ser humano o la naturaleza...

Por eso cuando nos vinimos a vivir a Madrid me dije ¿Y porque no ir a ver el musical de Los Miserables?


Pero antes decidí armarme de valor y probar con Victor Hugo. Terminé el libro media hora antes de entrar al musical. Conmocionado por la asombrosa capacidad de mezclar filosofía, historia, pasiones, dudas, temores, reflexiones, opiniones, amor y odio, paisajes idílicos y horrores indescriptibles, me senté en mi butaca y comenzó el espectáculo.


Hacer que el espectador se sumerga en una historia determinada es una obra de arte. Y de alguna manera entre Victor Hugo y estos actores-cantantes-bailarines han logrado que me sienta parte de un todo más grande. El engranaje de la historia quiso que Victor Hugo viviera en la época adecuada para ser testido de los grandes acontecimientos que marcarían el futuro de la época que vivimos. Intrincados en una enredadera social compleja, los personajes mezclan su lucha cotidiana con objetivos mucho más altruistas.


Los miserables no es una historia cualquiera. Es la historia de Jean Valjean, de Cosette, de Marius y de Javert, sí. Pero también es la historia de una lucha, de un cambio en la sociedad humana, de una rebelión contra las injusticias sociales. Los Miserables demuestra que no existe un sólo punto de inflexión en los grandes acontecimientos de la historia. Existen muchos puntos decisivos, mucho sufrimiento, mucho dolor, mucha pasión, mucha dedicación para cambiar las cosas. Pero sobretodo es necesario actuar unidos. Quizás Napoleón pudo cambiar su tiempo durante un par de décadas. Pero a su muerte, el río salva el escollo y vuelve a su cauce normal. Hacen falta muchos escollos, unidos, convencidos, resistentes para finalmente desviar el camino. La Revolución Francesa no sólo fue en 1789. Duró al menos 7 décadas, en el que el viejo orden se resiste a morir y la nueva sangre lucha por emerger de las profundidades...

Y en medio de esta madeja histórica, se habla de la miseria y de la grandeza humana, a partes iguales. Tan miserable puede ser el rico que desprecia a los que no tienen nada como el que no tiene nada y sobrevive engañando a los que son tan desgraciados como él. Tan grande es el que lucha por un futuro mejor a costa de su propia vida como el que dedica su vida a redimir sus errores del pasado.
Victor Hugo escribió hace casi 150 años una obra que aún hoy dia se considera una defensa a los oprimidos de la historia pasada, presente y futura. Siglo y medio después, su historia ahora no sólo es leída sino también cantada. Afortunadamente, no ha sido olvidada.

miércoles, 15 de junio de 2011

Crónicas Suburbanas I. Saxo en el vagón

El sonido del saxofón se acopla con el de la armónica y juntas disputan una feroz contienda contra el bisbiseante murmullo del discurrir del tren sobre los raíles. Ritmos cambiantes, melodía alegre, vivaces corcheas lanzadas al aire, flotando sobre un tapiz metálico y cotidiano. Los músicos juegan a ser equilibristas con el impredecible vaivén inercial del vagón. Atentos a los frenazos antes de cada estación, a las aceleraciones tras el flujo entrante y saliente de gotas humanas que discurren como autómatas nadando entre las notas musicales, prevenidos ante los bandazos laterales, atrapados en dos direcciones posibles de movimiento fatal, contrastando con la espacialidad musical. El tiempo es el mismo para ambos. Es el campo de batalla, el tablero donde se miden las fuerzas y el juez que otorga las armas, los ritmos en este caso. El entorno, el ambiente, se enriquece, y en cada parada en el que los instrumentos y los railes agitan la bandera blanca para permitirse un descanso, hay un instante donde emerge, imperante, la monotonía.
Su reinado sólo dura unos segundos.
Todo vuelve a empezar. La batalla sigue su curso, los músicos siguen combatiendo el tedio diario, adornando con pentagramas la insulsez de los trayectos.
No he visto que nadie les de las gracias.

"Trayecto a media mañana en la línea 10 de Metro"


miércoles, 25 de mayo de 2011

Una heredera para la Torre...

Esta entrada se escribe sin pensar, sin premeditar. Son de aquellas cosas que necesitas escribir y sin mas dilación te pones frente al portátil aunque te hayas levantado a las seis de la mañana y lleves desde hace tres horas deseando dormir. Hay veces que el cerebro se despeja, el alma se ensancha, el espíritu se inspira y el cuerpo te exige soltar sentimientos, ideas fugaces que en breve se irán y recuerdos mezclados con esperanza...

Mi prima Irene ha ganado un concurso de relatos cortos. Mi prima Irene nació en el 97, es de la generación donde el ordenador es un electrodoméstico más de la casa, de los coches con aire acondicionado incorporado, de las nuevas leyes de enseñanza que intentan proteger al niño del presente pero no se preocupan por la persona del futuro, de los videojuegos, de las redes sociales y de la ropa de marca. De una generación que se rodea de una sociedad que sobreprotege a los niños sin dejarlos formarse para el futuro, como el que abraza muy fuerte sin pensar que puedes asfixiar.

Quizás sea algo muy simple para armar tanto revuelo en la Torre del Caos, pero ya sabéis como funciona esto; pequeñas olas se convierten en maremotos, y desde mi impresión generalizada y quizás injusta de que las generaciones que nos siguen a veces pierden la perspectiva de lo que son sus deberes y exijen un mundo con todos sus derechos, a veces surge un ejemplo vivo que me pilla desprevenido y me hace tener esperanza.

Un relato corto para los que aquí me leéis es algo sencillo pero no por ello simple; para alguien que no ha llegado a los quince significa haber dedicado tiempo a tener algo que decir, a pensar, a reflexionar, a sentir y a plasmarlo en un papel. Significa madurez. Y es que en mi prima Irene se han mezclado dos ingredientes que a mi juicio son fundamentales para el desarrollo de una persona; por un lado, la materia prima (nunca mejor dicho lo de prima), una niña desde siempre respetuosa a la par que inquieta por conocer el mundo, que en las reuniones familiares observa como hablan los mayores sin abrir la boca, absorbiendo palabras, ideas, gestos, movimientos, procesando datos a una velocidad de vértigo, pasando desapercibida pero tejiendo sus conceptos de la vida con ladrillos de uno y otro, colocándolos con intuición y uniéndolos con el ansia de conocimientos. Por otro lado su entorno familiar, el apoyo de unos padres que se vuelcan en instaurar unos valores en decadencia en nuestra sociedad; el de intentar dar lo mejor de uno mismo sin necesidad de avasallar al compañero. Lo que me llena de orgullo no es saber que las notas que sacas en clase son excepcionales; eso es una derivada lógica de tu forma de ser y de tu constancia, entrega y ganas de aprender.Lo que realmente me enorgullece es que tus compañeros te respetan porque eres una buena amiga, les ayudas en clase y te ofreces a explicarles cosas, sin esperar nada a cambio. Hay gente que busca toda la vida ser un líder. Otra personas son líderes sin pretenderlo, sin hostigar, sin avasallar y sin atropellar. Son líderes naturales. No hace falta dirigir un pais para ser un líder; esos suelen ser líderes de quita y pon, de papel en la mayoría, que cuando llueve quedan arrugados y marchitos.

En la vida quizás a veces saques buenas o malas notas en los exámenes. Pero lo que realmente hace de tí una persona íntegra es la forma en la que tratas a los demás y ser consecuente con tus principios. Las notas son buenas para intentar conseguir lo que quieres a nivel académico y laboral. Pero son tus relaciones personales las que te harán triunfar en la vida y ser feliz. Y estoy seguro de que lo serás.

Con el tiempo comprenderás la suerte que has tenido en la vida al tocarte unos padres como los tuyos. Pocas cosas hay en la vida tan dependientes de la suerte como el lugar de nacimiento y la familia que te toca; eso no lo eliges tú, eso es puro azar, y tu te has llevado el gordo de navidad, la bonoloto, el euromillón y el cuponazo de la Once. Sin ellos serías como el buen metal dejado en las manos de un mal herrero, tendrías la materia, el potencial, pero no llegaría a desarrollarse. Serías una semilla de un árbol enorme al que no plantarían en la tierra adecuada.

Enhorabuena por tu premio, Irene, espero que cuando esta Torre decaiga y las almenas se agrieten por el paso del tiempo, la desidia o la falta de ideas, nuevos aires rejuvencedores la hagan resurgir de sus cenizas cual ave fénix.

Sigue aprendiendo. Yo te llevo veinte años de ventaja y sigo aprendiendo. No se acaba nunca. Y eso es lo más maravilloso.

martes, 10 de mayo de 2011

Saltamontes

Parece insignificante, de movimiento errático e impreciso, frágil y toscamente articulado. Pero desde nuestra visión antropocéntrica de las cosas, perdemos de vista el concepto relativista de las medidas. No nos asombra que un ser cientos de veces más pequeño que nosotros pueda saltar incluso por encima nuestra, no nos preguntamos qué clase de mecanismo impulsa con tal energía. No nos asombra el uso que hace de ese par de antenas aparentemente estéticas, ni su color de camuflaje...
La naturaleza nos parece simple, caprichosa a veces en nuestra percepción superficial de lo que nos rodea. No nos agachamos a examinarla, a estudiarla, a plantearnos el porqué es así y no de otra manera. Vivimos en una continua carrera que se acelera sin cesar y en la que cada vez hay menos tiempo para mirar a los lados del camino.
Y nos perdemos lo maravilloso de lo simple, la complejidad de lo aparentemente sencillo. Reduzcamos el microscopio, o agrandemos el telescopio y salgamos de nuestra propia órbita. Sacudámonos la inercia pretenciosa de medirlo todo en base a nosotros.
"El hombre es la medida de todas las cosas...", dijo Protágoras...
"Lamentablemente", digo yo...




miércoles, 9 de marzo de 2011

Me abro paso...

Me abro paso.
Ahogado y castigado por el Reloj que tanto he intentado combatir en mis escritos, con mi mente confusa y luchando por asentarse en una nueva realidad, tratando de organizar el presente para apuntalar el futuro...lentamente me abro paso. Escribo sin ninguna idea en concreto, porque los acontecimientos de los últimos meses surcan mi memoria a un ritmo que no logro atrapar. No consigo idear cuentos acerca del tiempo porque éste me arrincona y se ríe de mí. Sé aguantar, mi maldito archienemigo. Aún tengo fuerzas, aún tengo ilusión, aún tengo esperanza.
Nuevas cortinas de humo para nuestra sociedad idiotizada. Debates sin sentido acerca de los fumadores y no fumadores, de la nueva limitación de velocidad o de las jubilaciones a los 67. Divide y vencerás. Divide a la sociedad, masácrala con debates absurdos e insustanciales, deja que se pelee el vulgo mientras los senadores romanos contemplan la batalla, impertérritos, entre funcionarios y trabajadores por cuenta ajena, entre fumadores y no fumadores, entre jóvenes y ancianos...Mientras se pelean no os miran a la cara y descubren vuestra incompetencia para cumplir lo imposible. Seguid lanzando migajas al aire para que nos arrastremos por el suelo para recogerlas y así no veremos el cielo sombrío, negruzco, amenazante...
Reto a un político a que diga lo siguiente: Que no promete sacar a nuestra sociedad de la crisis porque esta crisis es necesaria debido a su incompetencia de miras de futuro, y que para salir de ella (y no en forma de solución provisional) se necesitarán décadas de cambio en nuestro modelo productivo...Que no se arreglará en la próxima legislatura ni en la siguiente, que será un proceso lento y doloroso...
Ninguno lo dirá porque ninguno quiere ser pájaro de mal agüero y perder votantes. Es lo único que les interesa. Seguir engordando a costa de la plebe...
Saludos, compañeros. Poco a poco, pero la Torre vuelve a abrirse paso.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Ocho centímetros de esperanza

Ocho centímetros de diámetro son la diferencia entre la vida y la muerte. Ocho centímetros de esperanza son el cordón umbilical que une a treinta y tres mineros chilenos atrapados bajo 700 metros de tierra con el mundo exterior. Siempre se habla del tiempo que una persona puede resistir sin oxígeno, sin agua, sin alimento...pero ¿cuánto puede resistir sin esperanza? ¿Como se mide el nivel de esperanza de una persona? ¿No es irónico que algo tan intangible, inmaterial e incuantificable sea acaso lo más necesario para la vida? El cuerpo, la mente, sin esperanza, deja de luchar, porque el ser humano necesita metas y objetivos para seguir avanzando. La vida es lucha constante por conseguir algo.
Diariamente me encuentro con ejemplos del universo caótico que nos rodea. Coged una regla y mirad lo que son ocho centímetros. Esos ocho centímetros, esa medida insignificante y ridícula es la cifra que da sentido a la vida de todos los familiares de los mineros y a ellos mismos. A través de ese tubo ellos saben que el mundo está pendiente de ellos, que sus familiares les esperan, que les llegará agua y comida cuando lo necesiten, que nadie les ha olvidado y que hay mucha gente dispuesta a trabajar día y noche para convertir lo imposible en realidad. Aún no está todo hecho, pero al menos hay esperanza. Sin esos ocho centímetros quizás no hubieran resistido todo lo que ahora tienen que aguantar hasta que los rescaten.
Hoy el Caos es hermoso. Confiemos en él.

Ánimo!!!

viernes, 5 de marzo de 2010

Ciclogénesis explosiva

Si creéis que voy a hablar de la tormenta perfecta es que aún no me conocéis. De eso ya hablan mucho los periódicos y poco puedo aportar. Anoche antes de dormir me dio por pensar en el significado de las tres palabras conjuntas:
Ciclo: Algo que se repite
Génesis: Origen de algo
Explosión: Liberación de energía en un instante de tiempo pequeño
No sé si es exactamente su significado pero si las junto a mi no me inspiran una tormenta perfecta; parece que me están hablando del Big Bang, del Gran Estallido, pero... ¿Ciclo? ¿Seremos producto de una ciclogénesis explosiva?
La Teoría de la Relatividad de Einstein ya predecía un Universo en expansión, algo que hasta al mismísimo genio le costaba asimilar, hasta el punto de introducir una "Constante cosmológica" en sus ecuaciones para evitar este hecho; Einstein ya había roto con la historia al desafiar a la todopoderosa Ley gravitatoria de Newton y demostrar que la mecánica clásica no era el paradigma de la física, sino una herramienta muy útil y fidedigna para las escalas a las que nos movemos. Pero acabar con la visión de un universo estático, inamovible, era demasiado. Y sin embargo años más tarde se demostró que sus ecuaciones no se equivocaban.
El Big Bang parece un hecho aunque no se sabe que hubo una milésima de segundo antes del mismo. Tampoco está bien formulada la pregunta porque tampoco existiría el tiempo antes de él. Lo que ahora nos planteamos es cuál será el final del universo. ¿Será la fuerza expansiva lo suficientemente potente para vencer a las fuerzas gravitatorias y por lo tanto se seguirá expandiendo hasta "morir de frío", languidamente? ¿O por el contrario habrá un punto crítico y todo empezará a converger de nuevo, a comenzar el ciclo, a colapsarse todo en sí mismo de nuevo en una nueva ciclogénesis explosiva?
¿Que pensáis vosotros?
Os adelanto que hay más teorías aparte de las dos que os menciono, variantes de las mismas y que todo depende, como mucho sabéis de si hay suficiente materia o no para frenar el impulso inicial. Lo que ocurre es que un alto porcentaje de materia del universo es "Materia Oscura", no se ve, no se detecta...no sabemos si lo que se oculta entre las sombras declinará la balanza hacia un lado u otro...


lunes, 4 de enero de 2010

Un año en la Torre

Hace un año cogí una piedra. Era dura y compacta y la coloqué en el suelo. La observé. Me gustaba esa piedra, ese gris oscuro, ese tacto rasposo y frío, ese aspecto desgastado por el paso del tiempo. Había muchas piedras similares diseminadas por esta extraña dimensión, la dimensión formada por mis recuerdos, mis experiencias, mis inquietudes, mis esperanzas, mis visiones y mis ideas. Eran similares pero distintas entre sí. Algunas tenían cantos redondeados, lisos y suaves, fruto de los recuerdos más agradables. Otras eran de aristas vivas y cortantes. Algunas nuevas se apoyaban en otras antiguas. Otras estaban en grupo, algunas aisladas. No parecía haber orden ni concierto en la disposición geométrica de las piedras, pero intuía que alguna ecuación misteriosa relacionaba todas y cada una de esas piedras. Debe existir una lógica desconocida para mí, que no por ser desconocida ha de dejar de ser lógica.
Comencé a juntar esas piedras, a formar una base circular. Había nacido la Torre del Caos, en un intento de ordenar esas piedras y formar una Torre que diera sentido a unos elementos a primera vista independientes entre sí, caprichosamente distribuidos.
Así es la Torre, un intento de ordenar esas piedras tan diferentes que son mis pensamientos. Un Orden hecho a base de elementos caóticos, dispersos. Así somos las personas, un conjunto de ideas, pensamientos, sentimientos, experiencias que nos van formando continuamente. Cada acción, cada idea tiene un porqué. La mayoría de las veces ese porqué está oculto, pero eso no quiere decir que no exista. A veces ese porqué está compuesto por una pequeña proporción de azar, un elemento esquivo de nuestro universo que se empeña en permanecer oculto. ¿Es el azar "predecible", pero desconocido a nuestro entendimiento, o es una necesidad de nuestro universo, imprescindible para dar una vía de escape a una cuadrícula perfecta? ¿No es irónico que la vida misma vaya en contradicción con la mismísima Segunda Ley de la Termodinámica, aquella que manifiesta que todo sistema tiende al desorden? La vida es entropía negativa, exige un consumo de energía desorbitado. La vida es una equivocación. Una equivocación maravillosa.
Me asombran los misterios de esa equivocación. Y me alegro de llevar un año plasmando ese asombro en otra dimensión extraña, compartiéndola con todos vosotros.
Quiero seguir explorando estas piedras, formando esta inusual Torre que asume la necesidad de un orden subyacente, pero que trata de no olvidar que somos partículas caóticas.
Un abrazo a todos y feliz 2010.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Fin de Ciclo


Desde tiempos inmemoriales el ser humano ha recurrido a los ciclos para desechar aquello en lo que cree que se ha equivocado, intentando ignorar que nuestras acciones son un “suma y sigue” del que no podemos desprendernos. Creemos que el día 31 de Diciembre de cada año cierra un ciclo y nos aferramos a él limpiando la suciedad acumulada del año y esperando empezar de cero. Este año 2009 nos deja muy claro el concepto de aldea global. En primer lugar, la consabida crisis económica, que no ha golpeado a todos por igual, pero nos ha mostrado lo débiles que somos ante situaciones que escapan a nuestro control. Y nos ha recordado que formamos parte de una maquinaria imparable que recorta nuestras libertades y mueve los hilos de nuestro día a día. Si existe un Dios, seguro que se asombra de nuestras continuas e interminables peleas en su nombre, que en realidad ocultan la lucha por otro dios mucho más poderoso que él y que nos aterroriza cada día con nuevas caras en las bolsas mercantiles de todo el mundo.
La gripe A es otro ejemplo de globalización y de debilidad de nuestra sociedad. Cada vez ronda más en mi cabeza el concepto de Gaia y en que llegará un momento en que ésta restablecerá el equilibrio biológico que nos empeñamos en romper. Y con este pensamiento llegamos a Copenhague, al eterno retorno de los líderes mundiales hablando del mundo que todos queremos sin escucharnos primero. Palabras vacías, promesas que no valen nada, acuerdos de mínimos en forma de tiritas para un enfermo que se desangra por todos lados y que precisa una operación urgente y no especulaciones sobre su futuro.
Ha sido un año de cifras para olvidar; la de las cifras del paro, las de las ayudas a los bancos, las de los contagiados de gripe A, la de los conflictos armados sin resolver. También ha sido un año de cifras para el recuerdo; las de las lágrimas de los fans de Michael Jakson, las de los años de sabiduría acumulada de Francisco Ayala, las de las películas de Jose Luis López Vázquez, las de las retransmisiones de Andrés Montes, las de los versos de Mario Benedetti, las de las lecciones de Lévi—Strauss.

Y una cifra quizás infinita; la cantidad de humanidad que deja tras de sí Vicente Ferrer.
Me quedo con esta última cifra. La mejor de todas para volver a empezar.



VotarVotos participante1 año en 1 postVotarVer otros participantes

miércoles, 23 de diciembre de 2009

A la sombra de mi sombra


Hace años escuché esta canción, homenaje de Extremoduro y Platero y tu a Manolo Chinato, poeta de los puros, de los que no escriben para rellenar hojas vacías sino como necesidad urgente para expresar aquello que le remueve las entrañas. Me conmovió especialmente, porque en esta sociedad consumista y desagradecida, solemos mirar hacia el otro lado para no ver aquello que no queremos, aquello que remuerde nuestra conciencia hasta lo más hondo y nos asusta porque sabemos que no estamos haciendo las cosas bien. Y para redondear nuestra hipocresía, lavamos nuestras conciencias con acciones puntuales, una moneda en Navidad, como quien dice. Las imágenes y las cifras en los telediarios pasan ante nuestros ojos sin inmutarnos apenas. Se asume la pobreza, la miseria, la injusticia, la hipocresía de forma directamente proporcional a la distancia que nos separa del lugar de la noticia. Las realidades que nos presentan son tan diferentes a nuestra vida diaria que nos parece más ficción que realidad.

Lo normal en estas fechas es que el blog se adorne de alegría y buenos deseos. Pero paseo por las calles y veo los escaparates repletos de sombreros de ala ancha, y siento que nos ahogamos en una vorágine consumista, que nos perdemos por una ancha calle iluminada y recta cuando quizás el verdadero camino sea una senda oscura y tortuosa. Las calles están llenas de gente, pero yo sigo viendo muchos huecos, enormes vacíos entre cada persona. Quizás tengan la culpa los sombreros de ala ancha, que topan unos con otros donde todos queremos pasar a la vez.

No me excluyo entre los que llevan sombrero. Intento ser coherente con mis principios. No siempre lo consigo.

Desde la Torre queremos desearos Felices Fiestas y que regaléis mucho amor y compañía a los que os quieren. Ese regalo no cuesta dinero y da mas luz que cualquier escaparate.





domingo, 13 de diciembre de 2009

Noches de invierno

Casi todo el mundo habla maravillas de las noches de verano, de ese oscuro frescor que llega tras el caluroso día que quema la tierra y abrasa el aire. Pero a mi me gustan mucho las noches de invierno y aunque es en verano cuando nos asomamos a ver estrellas fugaces y planetas cercanos, a mi me parecen las estrellas mas brillantes en invierno, queriendo combatir al frío que nos asola. El frío me estimula y sin embargo el calor me aletarga. El ambiente me parece más puro, más respirable. La luna se protege de un halo de colores pálidos y nos advierte que esa noche helará; y a mí me encanta esa diminuta capa de hielo que se forma en los cristales de los coches y que he de derretir cada mañana. No se rinde el hielo, vuelve a intentarlo una y otra vez, persistente, tozudo y tenaz.
Es curioso. Hace años las noches de verano eran mis preferidas, quizás asociadas a las vacaciones que ahora se ven tan estrechadas que desde el principio se divisa el fin...Con el tiempo he cambiado en muchas cosas, quizás más de lo que yo creía.
Y una de ellas es que, ahora, me gustan las noches de invierno.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Pequeño barco oxidado

La herrumbre es la dueña de este barco, anclada su quilla y su destino en algún lugar remoto de la costa irlandesa. Contrasta su aspecto oxidado y cochambroso con la pulcritud de las fachadas de las casas que lo rodean, envolviéndolo en un abrazo desigual, mezclando lo nuevo y lo viejo, el cuidado presente y el pasado olvidado. Las olas, conscientes de su fragilidad, acarician su costado suavemente, recordándole que aún sigue vivo aunque él se sienta lejos del mar que antaño fue su hogar.
¿Que historia escondería aquel pequeño barco oxidado que por casualidad encontramos en nuestro viaje por aquella mágica tierra de celtas y runas?

Dedicado a nuestro Capitán Clostridium









domingo, 25 de octubre de 2009

Teoría Energética de la Información

  • Denominemos Qi a la cantidad de Información adquirida por un ser humano en un intervalo de tiempo.
  • Denominemos Qis a la cantidad superflua de información adquirida por un ser humano en un intervalo de tiempo
  • Denominemos Qir a la cantidad de información relevante adquirida por un ser humano en un intervalo de tiempo.

Entonces, podemos dividir el tipo de información recibida en Qi= Qis+Qir.

Y denominaremos Razón de Saturación Informativa a Rsz= Qis/(Qis+Qir).

Teorema Energético de la Información: La cantidad de Información Qia recibida por un ser humano en un intervalo de tiempo es una unidad cuantificable suma de dos parámetros relacionados entre sí, Qis y Qir. Cuanta más Información Superflua recibamos en ese intervalo de tiempo, menos Información Relevante somos capaces de almacenar.
Hipótesis de Globalización: En la sociedad actual se ha incrementado de forma exponencial la cantidad de información irrelevante para nuestras vidas debido a la globalización.

Corolario I: La Razón de Saturación Informativa en la sociedad actual tiende a 1.

Análisis filosófico de consecuencias: En ocasiones nos sentimos vacíos y nos parece que nuestro mundo está muy alejado del de nuestros padres o abuelos. Es cierto. La sociedad actual nos brinda la posibilidad de conocer si algún famosillo de tercera generación se ha operado de cirugía estética o se ha acostado con su prima segunda. También te ofrece la posibilidad de entrar en contacto con personas que no has visto en décadas y que realmente no han sido relevantes en tu vida. Por contra, a veces no tenemos tiempo para profundizar en la gente que nos rodea.
..........................................................
A veces, leyendo la blogosfera, se abre una compuerta que da paso a un torrente de ideas encadenadas. Creo que puede ser el principio de un nuevo apartado: Ventanas del Caos, y serán pensamientos surgidos al mirar desde alguna ventana de la Torre hacia alguno de los blogs amigos.
En esta ocasión, fueron las Trece Horas de Espera de Rebeca lo que dio lugar a este brainstorming.

viernes, 2 de octubre de 2009

¿Es posible viajar en el tiempo?. Acto tercero.

¿Os creíais que se había finalizado la saga de paranoias temporales sin saborear la posibilidad de transportarnos a un futuro aún en ciernes?Pues no. Pero paradójicamente cuando empecé a escribir esta serie de reflexiones mi tiempo personal (como si el tiempo pudiera fragmentarse en pequeñas parcelitas individuales) se ha visto comprimido hasta límites nanoscópicos.
En realidad este acto es más sencillo que los demás. Hay quien piensa que es más fácil viajar al futuro que al pasado. De hecho yo pensaba así hace tiempo, porque el viaje hacia el futuro te elimina la posibilidad de las tediosas paradojas temporales de las que hemos hablado; no pasa nada si viajas al futuro y eliminas a un bisniesto tuyo, el pasado no cambia.
Pero la paradoja más grande con la que me he encontrado al plantear la cuestión de los viajes en el tiempo la encuentro precisamente en el concepto de viajar el futuro, porque no creo en un universo determinista. Me explico; creo en un universo determinista a nivel de partículas y elementos pero no de acciones humanas, aunque muchos me argumenten que no somos más que partículas, yo no estoy tan seguro. Hay algo que se nos escapa, que no logramos atrapar.
Un universo determinista, para entendernos es aquel que se puede conocer con precisión si conociéramos las leyes que lo rigen; en eso andan los físicos buscando la partícula que desvele algunas zonas oscuras de las muchas que nos quedan por iluminar.
No tengo suficiente formación en física teórica para rebatir la posibilidad o no de un universo determinista, se trata más bien de un problema filosófico: me niego a admitir que somos meras marionetas sujetas a leyes estrictas,debe existir cierta flexibilidad, esas leyes que nos gobiernan deben dejar un margen para el azar, para el Caos. El Universo es el mayor Sistema que existe y por lo tanto sería infiel a mi filosofía y a la Torre del Caos si ahora lo dejara todo en manos del Orden.
Por lo tanto viajar al futuro sería viajar a la nada, a la no existencia. Quiero pensar que marcamos nuestro ritmo, que escribimos nuestra historia. El Universo puede marcar el ritmo de cada una de sus partículas sin llegar a poder marcar el ritmo de sí mismo. Se trataría de un problema de redundancia cíclica, de que al determinar casi todas sus partículas, determinar la última signifique desbaratar todas las demás. Algo así como el Principio de Incertidumbre de Heisenberg aplicado de otra forma.
Y ahora espero vuestras opiniones.

lunes, 21 de septiembre de 2009

¿Es posible viajar en el tiempo? Acto segundo.

Las conclusiones del primer acto pueden parecerle a muchos un truco de prestidigitador barato para salir del embrollo en el que me he metido. Y tienen razón. Ya vemos el pasado, no es difícil imaginar que el futuro nos deparará avances tecnológicos que aumentarán la sensación de estar viviendo el pasado. Quizás sea más real de lo que imaginamos y conectando unos electrodos en los lugares claves de nuestro cerebro, se puedan estimular todas las sensaciones necesarias para que el viaje al pasado sea más real de lo que creemos. Pero no insistiré en el tema; me gustaría sin embargo señalar las consecuencias que traería consigo semejante tecnología, basándonos simplemente en que pudiéramos "ver" lo que realmente ha ocurrido;
  • Atrapados en el pasado: psicológicamente habría mucha gente atrapada por el pasado, por esa necesidad de sentir al ser querido que se fue. Hay un cuento de Isaac Asimov, "El pasado muerto" que recomiendo leer, por que os explicará mucho mejor que yo lo que quiero decir. Creo que Luna apuntaba, de nuevo, en esta dirección.

  • Imposibilidad de mentir; o al menos, la inutilidad de la mentira, ya que no tendría sentido en un mundo en el que se puede corroborar fácilmente. Sólo nuestros pensamientos quedarían a salvo, nuestras acciones hablarían por sí solas. En este sentido todo esto me recuerda a Minority Report a la inversa; se podría atrapar cualquier delito por lo que la gente no lo haría, con excepción de aquellos delitos provocados por enajenación mental transitoria por ejemplo o aquellos en los que piensan realizar el delito aún a sabiendas de que los cogerán.

  • Desmitificación de leyendas del pasado; es un corolario del anterior: no sé hasta que punto el ser humano está preparado para que desmitifiquemos a sus leyendas.

En definitiva, creo que nos veríamos irremediablemente atrapados en el pasado, demasiado arraigados en él.

La posibilidad de viajar al pasado pudiendo influir en él se me antoja casi imposible; de sobra son conocidas las paradojas del hijo que viaja al pasado y mata a su padre; entonces él no habría nacido y por lo tanto no podría haber viajado hacia atrás para asesinar a su padre; entonces su padre viviría y si podría volver atrás...entramos en un círculo vicioso, es como leer en una tarjeta que en una cara pone "La frase escrita en la otra cara de esta tarjeta es verdadera", y al dar la vuelta leemos "La frase escrita en la otra cara de esta tarjeta es falsa". Probadlo y veréis

Pero no hace falta ser tan drástico fraternalmente hablando para cambiar algo. . Podemos volver atrás y eliminar el primer vestigio de vida sobre la Tierra, ¿donde nos dejaría eso ahora?.

¿Y si volvemos antes de que consigamos viajar en el tiempo y eliminamos al equipo de investigación?

Peor aún, cualquier pequeño cambio en el pasado puede tener una repercusión impredecible en el futuro. Imaginemos un río. Si le colocamos un palo en medio del cauce observamos que se modifican las líneas de corriente para luego más adelante volver al cauce natural. Esto es un pequeño suceso que altera el futuro inmediato pero en el que luego todo vuelve a la normalidad. Sin embargo para ese pequeño entorno, la realidad se ha modificado. Si el palo además está revestido con una sustancia contaminante no sólo afectamos a la zona cercana sino a todo su curso y ecosistema posterior. Claro que el río ya no es el mismo que antes, ni tampoco el presente al que ahora volvemos.

Sólo se me ocurre una forma en la que pudiera viajarse al pasado; realidades paralelas. De esta forma al "saltar" hacia atrás en el tiempo podríamos modificar algo del pasado y la realidad continuaría por alguna de las realidades posibles. Este terreno es algo más pantanoso aún que el anterior y me remito a los físicos de la Torre a que me arrojen algo de luz sobre el tema, pero lo cierto es que nuevamente el presente en el que nos encontraríamos no es el que dejamos.

No sé si con esto el tercer acto tendrá un vacío de comentaristas, aburridos de semejante disertación para no llegar a nada. Yo os invito a comentar porque en realidad estas entradas tienen su verdadera riqueza en los comentarios. Así que os espero!




viernes, 18 de septiembre de 2009

¿Es posible viajar en el tiempo?.Acto Primero

Ante todo gracias a todos por dedicaros a estrujaros un poco las neuronas antes del fin de semana, que sé que cuesta.
En primer lugar, evidentemente la pregunta es un tanto ambigua. ¿Qué significa "posible" o su antagónico "imposible"?¿Qué significa "viajar"? Y lo peor de todo: ¿Qué es el tiempo?

He de empezar indicando que para mí el concepto de imposibilidad es algo muy concreto: algo imposible ha de serlo siempre y bajo cualquier circunstancia, englobando en ello todo aquello que no podemos ni imaginar por ahora. Por eso el concepto de imposibilidad para mí es bastante ilimitado a la par que indefinido. ¿Imaginaban las tribus de hace 10.000 años que el hombre podría viajar volando a mil kilómetros por hora?¿Creerían que es posible llegar a la luna? Y aún peor; ¿como podían imaginar conceptos como la televisión, internet o simplemente la luz eléctrica?
Lo único que se me antoja cierto es la matemática y la lógica asociada a ella. Si a+b=c y d+e=c, entonces a+b=d+e. Siempre. Lo demás es relativo.
El concepto viajar también es relativo; viajar significa generalmente trasladarse a otro sitio. Pero el concepto de tiempo no es espacial precisamente, aunque estén relacionados en un matrimonio convulso de espacio-tiempo.
Mucho más complicado es el concepto de tiempo. El tiempo es una dimensión en la que estamos inmersos pero a la vez la más intangible de todas. La sentimos pero no la dominamos. Notamos su presencia pero no la palpamos, no conseguimos recorrerla a nuestro antojo. Así como el espacio nos es familiar y pululamos por él eligiendo ir de un sitio a otro por varios caminos posibles, el tiempo no nos deja manejarlo, es inexorable y sólo nuestra percepción nos hace sospechar su existencia.
En realidad, como algunos habéis apuntado (Nadia y *entagled* por ejemplo), viajamos en el tiempo, y esto es muy importante: Viajamos en él pero no dirijimos ese viaje. Somos como los pasajeros de un tren con un mecanismo desconocido. No hay mandos a la vista. Nuestra imagen suele ser lineal porque por ahora sólo podemos caminar hacia adelante y sin poder frenar. Quizás a gran escala podamos imaginarlo cíclico, pero el intervalo entre un Big Bang y un Big Crunch es tan ingente para nuestras vidas que le pasa como a un círculo de radio casi infinito: que si caminas por él parece una recta. La pregunta correcta hubiera sido: ¿Es posible trasladarse en el tiempo escapando de él y volviendo a él a nuestro antojo? Y otra pregunta que dejo para más adelante: ¿se puede concebir el tiempo de otra forma que no sea lineal o circular? Yo creo que sí, aunque cualquier imagen "espacial" del tiempo se me antoja equivocada.

Nosotros necesitamos manejar una pequeña escala: ¿podemos ir hacia delante y luego volver para contarlo (no vale la hibernación, FBM, si no puedes volver a contarlo)?¿Podemos ir hacia atrás y ver nuestra niñez? En este sentido voy a dividir la pregunta en dos:


1.¿Es posible viajar al pasado?

2.¿Es posible viajar al futuro y volver al mismo presente del que partimos? (Será objeto de otra entrada)


Creo que para que sea posible la segunda opción es necesario que sea posible la primera ya que en caso contrario no podríamos volver al presente desde el futuro, al ser un viaje al pasado.
Así que para empezar voy a expresar mi opinión: Yo creo que podemos viajar al pasado pero sin interferir en él, porque lo que veríamos no es sino el eco de lo que existió.
Creo que Luna iba por este camino.Y en cierto modo ya hemos viajado al pasado. El hombre hace siglos que imaginó que sería posible pero no se obtuvieron hechos fehacientes hasta el siglo XIX cuando alguien tomó la primera fotografía con una cámara oscura. Por primera vez, se había congelado el tiempo en un sitio determinado.Os parecerá poca cosa pero imaginad cómo se sentiría un hombre prehistórico con una fotografía tamaño real de una persona.
No contentos con eso, el 28 de Diciembre de 1895 dos hermanos consiguieron atrapar no un instante sino un intervalo de tiempo. Había nacido el cine.
Muchos podréis decir que eso no es viajar en el tiempo pero ahora dejadme que haga la siguiente extrapolación: primero se atrapó un instante, luego un intervalo. Lo podíamos ver. Más tarde lo podíamos escuchar. Ya son dos sentidos. ¿Quién nos dice que en el futuro no se podrá captar el olor del momento, el sabor del instante o el tacto de lo que grabemos en un intervalo de tiempo? Al fin y al cabo seguro que los antiguos pensaban que era más fácil capturar un olor o un sabor que capturar el tiempo.
¿Y si en el futuro tenemos una representación holográfica de aquello que grabemos, con todas las perspectivas, todos los sabores, olores, esencias, digamos una máquina capaz de almacenar en su disco duro no sólo imágenes y sonidos sino todo lo demás que se precisa para construir la realidad tal como fue?
Lo que realmente no nos acaba de convencer es que no podamos manipularlo, que no podamos cambiar el pasado; lo estamos viendo, no viajando en él. Asociamos "viaje en el tiempo" a "cambiar las cosas".
No he querido meterme en temas físicos ni relativistas porque me perdería yo mismo hablando del tema. Para eso quizás cristal00k nos sea de más utilidad. Pero lo cierto es que hasta el pasado es relativo porque dos personas que vivan una misma escena, sentirán cosas distintas. Pueden ser semejantes pero nunca iguales porque la persona no es igual, no ve igual, no oye igual, no percibe igual la situación...siempre hay factores discordantes. Quizas algunos esperábais algo más de hipótesis de la física actual. Las dejaremos para una próxima reflexión, a la espera de vuestras opiniones.
Resumo: creo que realmente se puede viajar al pasado pero lo veríamos todo desde una dimensión distinta, intangible, etérea. Sólo se trata de invertir la visión que tenemos de los viajes en el tiempo, como si todo lo que ocurriera pudiera ser grabado por una cámara gigante que no dejara un resquicio, y en lugar de meternos en una máquina del tiempo y viajar hasta el instante que queramos metemos al tiempo en una máquina de viajar y lo traemos hasta nosotros.

Pregunta: ¿Es posible viajar en el tiempo?

Os propongo algo distinto en la Torre. Tengo una entrada pensada, pero antes quiero que me respondáis en vuestros comentarios a la pregunta del título. Responded lo que queráis, metafísico o no, opinión o certeza...
Os daré unos días.O no, ya sabéis que soy caóticamente aleatorio.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails