viernes, 12 de junio de 2009

Supervivencia III. Despertar


Oscuridad.
Le rodeaba una angustiosa sensación de vacío, un espacio sin puntos de referencia. Le rodeaba la Nada.
Pensó si eso aquello sería la muerte, un nihilismo final sin posibilidad de avance o retroceso. Pensó en los últimos años de alucinaciones nocturnas, extrañas pesadillas, voces susurrantes y entonces cayó en la cuenta de que no sentía dolor. No sentía dolor, tampoco placer. No sentía angustia ni tampoco sosiego, ni intranquilidad ni paz. No sentía. No sentía el paso del tiempo. Sólo pensaba fuera de él.
Y surgió una voz.
"No has muerto, al menos no como concebís la muerte vuestra raza. Pero sí estás ante un nuevo despertar .Al igual que el gusano de seda se convierte en mariposa, dejarás tu visión del mundo que te rodea y volarás en una nueva dimensión"

"¿Quién eres?¿Qué ocurre?¿Que son estas noches de asfixia interminable, esta presión dentro de mí que no me deja vivir?"

"Es difícil de comprender para vosotros. Soy uno y somos muchos. Durante milenios hemos estado solos y cuando por fin encontramos una raza con la que podríamos colaborar para explorar la razón de la existencia, nos encontramos que a pesar de vuestro desarrollo tecnológico, sois una especie inteligente incompleta..."

"¿Incompleta?¿Que quieres decir? Hemos hechos grandes avances científicos, tecnológicos, cada vez en menos tiempo, somos una especie joven. El ser humano es capaz de superarse ante nuevos retos, sólo necesitamos tiempo"

" Comenzásteis a acelerar vuestro desarrollo cuando el trabajo en grupo empezó a primar sobre el individual. ¿No adivinas cuál es el siguiente paso? Mientras el egoísmo individual o de un pequeño grupo sobre la totalidad persista, mientras vuestros mayores logros sean a corto plazo, jamás tendréis una visión global de la realidad. Mientras no seáis Uno, sintiendo cada parte lo mismo que siente el todo, mientras no compartáis las mismas sensaciones, las mismas experiencias, los mismos pensamientos, la mayor parte de vuestros logros se pierden con la muerte de la individualidad."

"No entiendo... somos una raza de costumbres sociales, nos relacionamos entre nosotros..."

"De una forma primitiva. Por mucho que le cuentes a alguien cómo huele algo, cómo de frío es un objeto, cómo es el color de determinada cosa, jamás es lo mismo que experimentarlo. Abandona la concepción relativa del ser individual, imagina un ente colectivo."

"Pero eso es una nueva evolución, no se evoluciona así como así, se necesitan millones de años para eso, o bien una mutación que se vaya imponiendo a la especie existente por una mejor adaptación al entorno..."

"Precisamente. Os ayudaremos a evolucionar porque necesitáis adaptaros al entorno antes de que acabéis con él. Pero toda evolución requiere un sacrificio. No todas vuestras mentes individuales están preparadas para aceptar el cambio. Hay agresividad, egoísmo, envidia, orgullo, prepotencia...Sólo unos pocos estáis preparados, tenéis una mente abierta a nuevas realidades"
"¿Estáis diciendo que vais a eliminar a parte de la humanidad? ¡Pero eso es cruel, tenéis que darnos una oportunidad!"
"No es sólo una parte. La mayor parte. Nueve décimas partes de la humanidad ha de ser erradicada. Todos los niños menores de 3 años se salvarán, son las únicas mentes puras, aún no contaminadas totalmente por vuestra sociedad. El individuo no es importante tan sólo el colectivo. Algunos como tú los guiaréis hacia una nueva era"
"¡¡¡No!!! ¡No podéis hacer esto!"
La atemporalidad pareció estirarse. Quiso sentir dolor, rabia, quiso luchar, pero no sintió su cuerpo. No sentía nada, sólo asumía, sólo pensaba.
"Vas a despertar a una nueva realidad. Debes preparar al mundo para lo que se avecina. Aún te quedan muchas cosas por entender. Para ello, despertarás pero te sentirás muy diferente..."
Un destello de luz arrasó la oscuridad. Un pequeño punto luminoso en el horizonte lejano se transformó en una ola de claridad y lo envolvió abrazándolo y trayendo consigo todo el dolor, toda la rabia, toda la angustia que había querido sentir antes, si es que "antes" había existido. Y volvió el tiempo porque de repente deseó que todo acabara.
Abrió los ojos, estaba de rodillas, sobre el asfalto ardiente. Enfrente, la chica que antes se había desplomado intentaba levantarse, aturdida.
Y de repente comprendieron. Se miraron. Y ambos supieron que algo en su interior había cambiado cuando sus mentes se fundieron en una, cuando la palabra compartir adquirió su nombre en toda su extensión.
Despertaron a una nueva realidad.
___________________________

martes, 9 de junio de 2009

Supervivencia II. Soledad

Se despertó bruscamente. Las sábanas en el suelo y la almohada empapada en sudor reflejaban que aquella había sido otra noche más como las que aleatoriamente le venían sucediendo desde hacía unos años; dolores de cabeza sin remedio, susurros ininteligibles rebotando dentro de él y una sensación de asfixia acuciante formaban parte de sus horas más oscuras. En esta época, el zumbido del ventilador en un intento desesperado por aplacar el horrible calor veraniego se sumaba a la lista de crispaciones internas hasta que finalmente todo cesaba de repente y se quedaba profundamente dormido, derrotado por la feroz batalla que se libraba dios sabe contra qué.

Le habían visto innumerables médicos y tras probar con todos los métodos posibles ninguno había conseguido detectarle nada, ni el más leve indicio de anomalía de funcionamiento en su cerebro. Tan sólo tras someterse a pruebas durante la fase de sueño REM y comparar las diferentes fases del sueño mediante la polisomnografía, detectaron un comportamiento extraño; una vez que se quedaba dormido, la intensa actividad cerebral de los momentos previos se frenaba de repente pasando bruscamente de las ondas Beta y Ram-Alta, a las ondas Delta, lo que significaba que por fin el cerebro se había relajado y llegaba el sueño profundo. Pero tras unos minutos algo asombroso aparecía en las mediciones: una nueva familia de ondas alfa asomaban en la actividad cerebral. Unas ondas extrañas que sincronizaban con las deltas.
Es como si dos cerebros estuvieran en paralelo unidos entre sí...

Se metió bajo la lluvia reparadora de la ducha, sintiendo cómo resbalaba por su piel el agua tibia llevándose consigo los segundos perdidos de la noche. Tras vestirse, miró su reloj y comprobó que llegaba tarde al trabajo, para variar. De un sorbo apuró el negruzco café olvidado en su taza y salió precipitadamente de su apartamento situado en la avenida principal.

Y se quedó parado en la puerta.

La ciudad estaba desierta. Su calle, siempre envuelta en el asfixiante humo de los coches, ensordecida por el ajetreo constante de las idas y venidas de los viandantes, estaba sumida en la más absoluta quietud. Aún aturdido, vió como en la acera de enfrente, salía una persona de un portal y quedaba igualmente paralizada. Decidió cruzar la calle para preguntar si sabía lo que ocurría cuando de repente la figura se desplomó en el suelo mientras emitía un lastimero quejido que resonó en el silencio de la avenida como si resquebrajara la realidad en dos. Cuando iba a empezar a correr para acudir en su ayuda, una oleada de dolor se expandió en su cerebro obligándole a hincar las rodillas en el suelo.

Con las manos a ambos lados de la cabeza intentando frenar la sensación de explosión dentro de él, desgarró el tiempo con un escalofriante grito mientras una honda sensación de soledad vaciaba su interior...




lunes, 8 de junio de 2009

Premios estivales

Los idiomas no son lo mío pero como internet hoy en día es una bendición para los inadaptados, pude ver que la traducción aproximada del premio que la amiga CMQ me regaló es algo así como "Que blog más chulo", traducción totalmente libre.
Desde aquí le doy las gracias a CMQ y a sus dos blogs, Disparos al aire , en la que da rienda suelta a su espíritu fotográfico y Contradicción, donde libera sus palabras y donde de vez en cuando grita a favor de los animales porque ellos no pueden hacerlo, o al menos, no en nuestro idioma.


La Pecadora S. ha inaugurado una nueva sección en Pecados, otorgando premios al pecador de la semana. He de decir que habida cuenta de mi afán por ser siempre el primero, el hecho de que me haya nominado para abrir su nueva sección no deja tener un toque de ironía guión sarcasmo como diciendo "si, el primero, pero porque yo quiero".
El premio a Pecador de la Semana, requiere un notable esfuerzo por parte de S., porque no se trata de una nominación cualquiera. La pobre sufridora ha tenido que bucear por los entresijos del caos, caminar por los laberintos de la torre y sumergirse en el foso pantanoso que la rodea para desgranar y clasificar este caótico mundo. Y no creo que yo lo hubiera resumido mejor. Claro que como véis resumir no es lo mío. Este revoltijo de relatos futuristas, recuerdos del pasado, retratos del presente, ideas sueltas que pasan por mi cabeza e intento sujetarlas aquí antes de que se desvanezcan, fotografías de viajes y trocitos de sentimiento ha ido creciendo poco a poco, cuando pensaba que en breve tiempo ya no tendría nada que decir. Con el tiempo, ese tiempo al que tanto recurro, me he dado cuenta que tengo mucho que decir, pero poco tiempo para hacerlo. Y en eso estamos.
Sólo me queda agradecer a S. que atraiga a esta torre a sus seguidores, aunque algunos sólo sea para ver sus ladrillos y volverse, aunque a muchos les desagrade lo caótico y huyan de los ciclos, de la lucha entre contrarios, de las realidades intangibles de este mundo de desorden.
Gracias por este premio. Y por la foto, ya sabes que tanto a la señora del caos como a mí nos encanta los animales.

jueves, 4 de junio de 2009

Dubrovnik

Hace 18 años Dubrovnik fue sitiada por las tropas serbias durante la Guerra de los Balcanes. Al entrar en la Ciudad Vieja por cualquiera de sus dos puertas encontramos un plano de las zonas afectadas por los bombardeos del 91, para que nadie olvide el horror. Estos planos nos recuerdan que es necesario recordar el pasado para no volver a él.

La Ciudad Vieja está totalmente amurallada. ¡Que orgullosos estarían aquellos que levantaban la muralla para dotar de inexpugnabilidad absoluta a su querida ciudad!. Si hace 15 años hubieran levantado la cabeza, cuando los bombarderos descargaban su arsenal destructor desde el cielo, habrían pensado que por mucho que nos esforcemos en proteger, el hombre siempre encuentra camino para destruir.


Entramos en la Ciudad Vieja desde la puerta oeste, tras un prolongado descenso por callejones de interminables escaleras. Ante nosotros se abre una calle bulliciosa y animada, de paredes y suelo de piedra caliza que resalta la luminosidad del día. A la izquierda, calles perpendiculares a la principal, estrechas e infinitamente empinadas, refugio de los habitantes que intentan elevarse sobre el ajetreo de la vida turística. A la derecha, calles repletas de tiendas y restaurantes, con sus dueños sonrientes en las puertas, quizás felices de un nuevo resurgir de su ciudad en forma de oleada de turistas que hacen olvidar los tristes días de la década pasada.





Al fondo, la Torre del Reloj junto a la iglesia de San Blas, patrón de la ciudad, y la segunda puerta, que desemboca en el puerto, abierto, expuesto, confiado en su concepción, pensado para el comercio y no para la defensa.
En el monasterio de los franciscanos nos invade una sensación de frescor. Un suave olor a rosas se expande por los pasillos antes de llegar a la vieja farmacia, donde siguen vendiendo crema hidratante de rosas con la misma fórmula de antaño.






En algún museo se exponen los horrores de la guerra. En todos los sitios que visitamos aparecen los nombres de los caídos. En Dubrovnik, en una guerra de finales de siglo XX, aparece los héroes de la resistencia junto con una foto.

Ojálá supieran que su pais vuelve a vivir en paz y que su entonces grisácea ciudad, en su día defendida con su vida, ahora rebosa de vida y color.

lunes, 1 de junio de 2009

Sostenibilidad

Hoy he asistido a una jornada técnica de mi empresa que realizaba con carácter interno con el objetivo de informar a los técnicos de los nuevos cambios introducidos a nivel de proyecto y obra por la entrada en vigor de la nueva Instrucción de Hormigón Estructural más conocida como EHE-08. Pero mis queridos lectores, mantengan la calma, no se tiren de los pelos ni resoplen desaforadamente, que no voy a introducirles en el maravilloso mundo del hormigón armado. Sólo una breve reseña que me ha parecido interesante; esta Instrucción, que vió la luz por primera vez en los años de la guerra civil, ha tenido diversos cambios a lo largo de su corta historia, para adaptarla primero a criterios técnicos, luego de seguridad, luego de calidad y finalmente de durabilidad. Ésta última modificación ha tenido como base la Sostenibilidad; es decir, se aboga por el uso de nuevos materiales, nuevas técnicas para reutilizar los residuos de hormigón, etc...
Pero lo que más me ha gustado de hoy ha sido el ejemplo que nos han puesto para explicar el porqué es necesaria la sostenibilidad y que os resumo a continuación:
Todos conocemos la Isla de Pascua; esos impresionantes moais, vestigios de una civilización pasada floreciente y extraña. Múltiples leyendas se agolpan alrededor de estas impresionantes figuras de toneladas y toneladas de peso transportadas desde su lugar de origen hasta diversos puntos de la isla. La civilización Rapanui era un pueblo que llegó a la isla hacia el siglo IV de nuestra era. Parece ser que sufrió una crisis superpoblacional entre el siglo XVI y XVII lo que destruyó parte de su civilización debido a las guerras internas y motivó su decadencia. Una de las teorías acerca de cómo transportaban las impresionantes figuras que hoy día siguen impresionándonos era que talaban árboles y las hacían rodar sobre los troncos salvando enormes distancias. Pero talaron los árboles de forma desmesurada y alteraron el equilibrio de la isla, lo que unido a la superpoblación motivó la escasez de alimentos al romper la cadena alimentaria.
Tenemos un ejemplo a pequeña escala de lo que estamos haciendo con el mundo. A mucha gente le apena lo que estamos haciendo con nuestro planeta. A mí no, porque nuestro planeta seguirá, a pesar de nosotros, como los moais, como la isla. Será distinto, tendrá que adaptarse, pero no le somos imprescindibles.
Estamos a tiempo de no seguir talando nuestro mundo para seguir construyendo moais gigantes. De lo contrario, dejaremos a los moais sólos, testigos de nuestra ceguera.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails