lunes, 29 de junio de 2009

Ambición.



Abrió la ventana.
Al instante supo que no debía haberlo hecho. Una ráfaga de viento helado azotó su rostro y una oleada de tristeza envolvió a su alma indefensa. El calor del hogar se disipó en un instante, la tenue luz de la vela tililó tímidamente, intentado sobrevivir, para apagarse finalmente dejando tras de sí una fina estela de humo negro que ascendía hacia la nada.
Intentó cerrar la maldita ventana, pero ya era tarde. Su corazón se encogió de dolor, colapsándose sobre sí mismo, refugiándose atemorizado en lo más recóndito de su pecho ante la sensación hiriente de miles de agujas clavándose en él. La soledad penetró en forma de oscuro manto para cubrirlo y cegarlo. Lo que tanto había tardado en construir se derrumbó con un quejido lastimero y agónico.
Jamás debió abrir esa ventana, pero en ocasiones lo tenemos todo y queremos seguir abriendo ventanas para tener más. A veces se gana.
Y a veces, lo perdemos todo.

16 comentarios:

Capitán Clostridium dijo...

La ambición y su precio. Pero, ¿no es peor quedarse con la duda de lo que habrá tras esa última ventana?

Me ha alegrado mucho ver una entrada tuya nueva.

Menda dijo...

Tal vez haya hecho mal abriendo la ventana, pero en hacerlo...¿no implicaría necesariamente estar atrapado entre cuatro paredes?

Yandros dijo...

Capitán: Quizás he sido demasiado escueto. Imagina multitud de ventanas, algunas fáciles de alcanzar, otras difíciles, algunas brillan, otras no. Imagina que todo está bien a tu alrededor. Yo también soy partidario de seguir avanzando, pero a veces lo hacemos a peor.
Menda: Ya conoces mi filosofía; el movimiento, el cambio es vida. Pero he querido dar la otra oportunidad a la otra cara de la moneda; si todo está bien ¿para que cambiarlo?. La respuesta es que quizás se pueda estar mejor y no lo sepamos. Pero también peor.
Abrazos a ambos

Angie dijo...

la ambición es algo que está ahí, como una tentación. A veces, es dificil no montarse en la cabeza el cuento de la lechera, y nada más que nos acordamos que el cántaro se puede romper cuando, efectivamente, se rompe... Somos así de tontos la especia humana, hijo...

Un beso. Angie.

cristal00k dijo...

Será el Karma o el azar causal pero, a veces, debemos abrir esa ventana, aún a pesar nuestro...
Y también pienso, que quizás en el inconsciente, deseábamos abrirla ¿para perderlo todo? ¿para comenzar de nuevo?
Formas extrañas de buscar el "orden". Ciclos.
Abrazos.

Capitán Clostridium dijo...

Una pregunta sobre la estética del blog, ¿cómo hiciste para meter el contenido del post, sin los comentarios, dentro de un cuadrado verde? Llevo mucho con la idea, y no sé como hacerlo, de meter el cuerpo de la entrada como en un plano de un mapa del tesoro o en un pergamino, que cuando le des a "leer más" se desenrrolle. No sé si me explico.
Creo que no se puede hacer.
Además no quiero quitar el barco como fondo de mi blog.
Perdona, que te comente esto, ajeno al tema del post.


En cuanto al post, creo que entendí mal el contenido. Ahora lo entiendo, con el sentido que le quisiste dar.

Nadia dijo...

La ambición es mala compañera a veces, pero aún es peor cuando esa ventana se abre por envidia.

Capitán Clostridium dijo...

Gracias por la ayuda, sita en mi post. A ver si tengo tiempo para verlo, porque ponerte a retocar las plantillas es echarle tiempo (y hue...) a la cosa.
Seguiré aportando mis granitos de entropía.
¿Para cuándo más entradas?

AguadLuna dijo...

Primero: Felicidades por tu blog que tiene "una Pinta la mar de interesante" y luego decirte que yo estoy con la opinión de cristal00k que todo ya está prefijado de antemano, nuestro destino está trazado desde el dia en qué nacemos y a veces por mucho que después te arrepientas de tus actos ese era tu sino.

GABI dijo...

La ambición no es mala pero siempre en la medida justa. Sin ambición no haríamos nada, pero con demasiada podríamos destruirnos a nosotros mismos o a los que tenemos alrededor.

Besitos!

S. dijo...

me gusta abrir ventanas,entra el fresquito aunque a veces entra mucho calor y las tengo que tener cerradas.
Pero si no las abro siempre me quedaré con la duda de que hubiera pasado si no la hubiera abierto...que le voy a hacer soy una curiosona.........

Bubi dijo...

¡Qué grande Michael Kiske! Me gusta mucho más que Deris :-D

La Rata Infecta.

PD.: Me ha gustado tu post. Gracias por tu visita.

Anarquista dijo...

A mi me gusta abrir las ventanas, y las puertas y dejar que corra el aire.... No suelo quedarme nunca con que podria haber pasado si yo hubiese abierto la ventana... Yo la abro directamente y dejo que pase lo que tenga que pasar...
Besos

Pd:cada dia me gusta mas tu caos!

Yandros dijo...

Bueno como siempre el caos guarda un poquito para otra entrada. Hay mucho que decir sobre el tema aunque el comentario de GABI creo que es el que más se acerca al postulado final que intentaré transmitir. Claro que no es nada nuevo, todo es relativo, depende del momento, de la situación, pero imaginemos que todo se reduce a A o B o no hacer nada. Creo que nunca sabremos que haríamos hasta saber que sentimos en ese momento.
La siguiente entrada ofrece otro punto de vista, a ver que tal.

Angie dijo...

qué raro que no me hayas dicho nada de la "especia" humana, con lo guasón que tú eres... jajajajaja.

Anabel dijo...

Sentía curiosidad por ver la entrada del día de mi cumpleaños...

Muy triste y tétrica y fría, con el calor que hace aquí.

Avanzar, no quedarse quieto, por mucho que tengas, aunque lo hayas conseguido todo, es la esencia del ser humano, su necesidad y su curiosidad, la que mató al gato y, en este caso, a tu personaje.

Un beso,

Anabel, la Cuentista

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