miércoles, 28 de enero de 2009

Entre dos aguas

Si si entre dos aguas: entre la talla XL y la L. Así pasa la vida, al menos la mía. Si engordas un poquito, a por la XL, si adelgazas (bastante menos frecuente), la L, y generalmente la mayor parte del tiempo, a caballo entre las dos; que si esta marca es la L, ésta la XL, ésta es "entalladita", ésta es suelta...
Opino que con la tecnología que tenemos hoy día sería posible investigar lo que a la postre sería el invento del siglo: la ropa autoajustable. Creo que no prospera la idea porque las grandes compañías textiles y de la moda perderían mucho, ya que no tendríamos que tener el armario atiborrado de dos tallas a la vez. Y encima con una camisa tendrías para tu padre y para tu hermano, sólo hay que darle al botón de "ajustar largo, ajustar ancho, o expandir panza", y listo.
Pero voy más allá: no me conformo con la ropa autoajustable. Quiero la ropa autolavable y autoplanchable, es la próxima evolución; ¿os acordáis cuando las abuelas contaban cómo iban a la pileta o al río a lavar la ropa? Nos parece algo lejano, como en blanco y negro. Que ilusión poder contarle a los nietos cómo echábamos la ropa a una máquina que lavaba la ropa y luego le teníamos que pasar otro aparato caliente para quitar arrugas. Pensarían: puf que pereza, ¿como podían vivir así?¿No tenían tiempo libre o qué?
Claro que a la vista del mundo consumista en el que vivimos es más probable que el siguiente invento sea el armario empotrado autoajustable, en el que no importa la ropa que metas, se van creando en su interior universos paralelos etiquetados por tallas, temporadas, materiales y que al abrirlo te diga: ¿Cual de los 23 zapatos de verano de suela baja y color claro desea combinar con la vestimenta que ha elegido hoy?

3 comentarios:

Rebeca dijo...

¡Me ha encantado tu visión del futuro! ¿ropa autoajustable, autolavable y planchable? ¿armarios que crean dimensiones paralelas?

El enemigo a batir es duro, si lo de la campana, el diavolo y el cilindro no funcionó (cosa razonable porqué desde luego que a mí no me gustaría que me llamaran de ninguna de las 3 maneras, ni me encuentro encasillada en ninguna de las 3 opciones) dudo que los diseñadores acepten dejar de fabricar S,M, L, XL o lo que sea.

Yandros dijo...

¿Talla S? ¿Que es eso? No creo haberla visto jamás. Si he escuchado la M, al menos de oídas...
En fin, si quieres más visiones de futuro te recomiendo estos dos post:
EL Gran Colpaso
El pasado palpable

Están en el archivo del blog del mes de enero. Claro que no es tan irónico como este, es un relato con todo el rigor científico jajajaja.

Camaleona dijo...

No sabría qué hacer con tanto tiempo libre si dejara de necesitar lavar, secar y planchar la ropa.

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